miércoles, 21 de septiembre de 2011

Cas 22 (21/9/11): El Final.

Hoy fue la clausura. No se dio como esperaba, y lastimosamente no tuvo un buen desenlace.

Llevamos los bocaditos y las tortas para el compartir que habíamos planeado. Vi a Valeria sentada con Thaís y Verónica en las mesas de cemento, usando una malla en la cabeza debido a que hubo una plaga de piojos en el hogar.

Mientras Rocio, Rosa y Maria Paz se preparaban para presentar el show, Valeria y Thaís se fueron hacia los juegos. Me pareció un poco raro, pero Valeria quería que la acompañe por lo que fui con ellas. Estuvimos jugando un buen rato, pero les dije que teníamos que ir hacia el show. Como esperé, Thaís acepto y bajó del juego, pero Valeria se rehusó a bajar porque quería seguir jugando. Le dije que me iría y que se tendría que quedar solita jugando. Como vio que Thaís ya había cedido, no le quedó otra alternativa que bajar.

Durante el show, yo me senté en la mesa de cemento. No me percaté en que momento, pero un grupo de niños se acerco hacia las mesas y Valeria se encontraba entre ellos, llorando muy fuertemente. Le pregunté que ocurría y solo me decía que quería a su mamá. La cargué y me la llevé hacia el estrado de madera donde la intente consolar. Le dije que no siempre iba a poder hacer lo que quería, y que había momentos donde tenía que hacer lo que se le pedía. Se tranquilizó, sin embargo no fue por mucho tiempo, pues a cualquier movimiento respondía con llanto.

Una tutora se me acercó y se llevó a Valeria. Regresé a la zona de comidas donde los niños intentaban sacar algún dulce antes que lo repartieramos. Pronto, cuando empezó la repartición, vi que Valeria estaba sentada al fondo. Decidí no llamar su atención, lo que podría provocar que se ponga a llorar más.

Era la hora de la despedida, y no pude despedirme de ninguna de las niñas. Creo que fue mejor porque sería un poco triste para ellas, y debido a su edad es más facil que se olviden con el tiempo. Si bien no me gustaría que eso pase, creo que no es bueno que sufran por nuestro alejamiento. Estoy seguro que las voy a extrañar mucho, por lo que iré a visitarlas muy pronto. Ellas me han cambiado, pues sé ahora como es la responsabilidad de un pequeño y todos los puntos que esta relación puede tener.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Cas 21 (14/09/11): Arriba.

Hoy tuvo lugar la reaparición de Verónica conmigo. Fue extraño porque en las pasadas semanas me estuvo evitando de manera extraña, me observaba y yo la veía, le sonreía y ella se volteaba e inclusive a veces se iba corriendo. Sin embargo, hoy me acerqué y le pregunté como estaba, me dijo que bien e inclusive me dio un abrazo.

Al igual que ella, Thaís y Valeria me recibieron de buena manera. Estuvimos jugando de manera tranquila, repasamos todos los juegos una vez más, y en un momento nos acercamos al estrado de madera donde Valeria encontró una vara y empezó a jugar con ella. Al juego se unió Nicole, una niña con quien nunca tuve la oportunidad de pasar tiempo pero que sabía que era muy linda según comentarios de mis amigos. Nicole y Verónica me dijeron que querían ir donde Luis Jorge, y el de nuevo se encontraba en el segundo piso. Cuando subimos, las niñas se acercaron a él, sin embargo este no pudo reaccionar de manera positiva con ellas pues se encontraba ocupado con los niños del salón. Si bien les alcanzó un abrazo, se tuvo que retirar para ayudar a los niños a terminar sus tareas. La encargada del salón del 2do piso me dijo que las niñas no podían estar ahí, por lo que las regresé al primer piso.

Noté desanimo en las pequeñas. Probablemente se sintieron decepcionadas, pero yo entiendo a Luis Jorge pues es complicado complacer a todos los pequeños a la vez. Es por eso que muchas veces he tenido que dejar a mis compañeros con otros niños por cuidar a Valeria, Thaís o Verónica.

Me preocupa saber que la siguiente semana es la clausura, y no sé como reaccionarán las niñas. Me da temor dejarlas, pero sé que en algún momento comprenderán.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Cas 20 (7/9/11): Vecinas en un Solar.

Fue curioso como hoy, después de mucho, descubrí un poco más sobre la vida de estas niñas.

Las esperé como de costumbre, pero esta vez Thaís si tenía que hacer un trabajo sobre colorear y unir puntos. Le dije a Valeria que vaya yendo a jugar, mientras yo ayudaba a Thaís. Por suerte, Valeria no hizo ningún problema y se alejó corriendo hacia la cama elástica donde una de mis compañeras la ayudó a subir. Pinté con Thaís unos dibujos que le habían dejado y tras algunos pequeños trabajos que ella sabía hacer, nos fuimos a jugar.

Después de saltar en la cama elástica, las niñas subieron a los columpios y comenzaron a contarme cosas. Valeria me dijo que su mamá le iba a comprar botas y stickers hoy día, y que llegando a su casa jugaría con ellos. Thaís respondió que su mamá también le compraría botas y que hace tiempo no le habían comprado unas.

Debido al movimiento del juego, por momentos no logré escuchar bien a qué se referían. Logré entender que las mamás de ambas se conocían y que además, ambas niñas conocen a sus respectivos padres. Valeria comentó de su hermano, el cual también se encuentra en el hogar, sin embargo no aclaró su nombre.

Considero que hoy fue muy productivo por haber podido conocer a las niñas de alguna manera, haber entrado más en su vida conversando como las vecinas de un barrio donde todos los secretos son develados.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Cas 19 (31/8/11): 2 Tristes Niñas

Y, como si fuera una suerte de adivino, supuse que esto pasaría en cualquier momento. Aunque realmente me sorprendió que haya pasado antes de lo que tenía previsto, pues no me encontré preparado para afrontar la situación donde tuviera que tomar una postura frente a la no-mencionada pelea entre Thaís y Valeria.

Al igual que Valeria, Thaís esta semana no tuvo tareas. En un principio, las llevé a la cama elástica para que jueguen un rato. Me puse en los bordes (que se encuentran con la red de tela que ya mencioné antes) y empecé a jugar con ambas. Hoy realmente iba todo muy bien, Thaís y Valeria se divertían por igual y jugaban entre ellas. Se cansaron luego de un rato de la cama elástica y me pidieron ir a los columpios. Ahí conversaron como siempre lo hacen, mientras yo las tenía que empujar muy muy fuerte.

El problema apareció cuando fuimos hacia el juego largo, que desemboca en el tobogán. En la competencia que estaban haciendo Valeria y Thaís, por ver quien bajaba el tobogán y llegaba primero al inicio del juego, Valeria decía que podía bajar sola la resbaladera grande. Ciertamente lo hizo, pero por precaución la cogí a medio camino y la ayude a bajar, al igual que Thaís. Si bien al inicio empezó de manera leve su competencia, para la 3ra vuelta Valeria estaba muy preocupada en ganarle a Thaís, por lo que cuando estaba corriendo para regresar al inicio se cayó. Se puso a llorar muy fuertemente hechándole la culpa a Thaís por su caída. Yo le dije que Thaís no tenía nada que ver porque ella solita corrió y se tropezó, lo que hizo que Valeria llorara aún más fuerte: le gusta mucho tener la razón siempre. A los pocos minutos, me percaté que aún en el juego estaba Thaís, echada, y cuando me acerqué me di cuenta que también estaba llorando, porque decía que ella no había hecho caer a Valeria. La pude consolar rápido, para mi suerte. Aprendí después como consolar a Valeria: le di muchas vueltas, lo cual la marea un poco y se pone a reír. Fue sorprendente, pues estaba llorando muy fuerte y de pronto se quedó callada. Cuando pare de dar vueltas volvió a llorar y luego empecé de nuevo y se comenzó a reír y olvidó el hecho.

Ojalá logre hacer de Valeria una niña menos engreida.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Cas 18 (24/08/11): Thaís

La niña se llamaba Thaís. No lo descubrí ni por ella (aunque debo decir que si le volvi a preguntar su nombre y, de nuevo, no lo escuché, por lo que empiezo a pensar que el problema fue conmigo) ni por Valeria, sino por Luis Jorge. El me comentó su nombre porque ha parado con ella tiempo antes, solo que se han alejado debido a que él va al 2do piso dentro de los pabellones y fue por esa razón que nos siguió a Valeria y a mí la semana pasada.

Cuando llegaron las dos niñas, las esperé con grandes expectativas del día. Ambas llegaron y me dieron un abrazo, por lo que sentí que mis actividades se empezarían a duplicar, lo cual efectivamente pasó. Tuve que estar cuidando que ambas pequeñas no se alejaran mucho una de la otra, sin embargo eso no fue mucho problema debido a que las niñas se mantuvieron unidas casi toda la tarde.

Debo considerar medio trabajoso el hecho que no sentí que ellas quisieran jugar con la otra. O al menos, de parte de Valeria. Thaís parecía con muchas ganas de acoplarse a nuestros juegos y convertir nuestra relación de dos en una de tres personas. Esto, a mi parecer, no le parecia tan agradable a Valeria, quien a veces ponía cara de incomodidad ante la presencia de Thaís, a pesar que si son amigas. Esto quizás traiga problemas, pero no puedo dejar que Valeria siempre quiera ser el centro de atención.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Cas 17 (17/08/11): La Niña No Pinta a la Santa María

Tengo el presentimiento que esta niña se ha encariñado conmigo. No sólo por la forma que me trata sino porque, a diferencia de otras niñas, se mantuvo conmigo en todo momento. Pensé que había venido a saludar o a jugar solo un momento pero se quedó toda la tarde y nos divertimos mucho jugando. Y esta vez, no estoy hablando de Valeria.

Cuando el salón de 4 años salió al patio, supuse que Valeria tendría que hacer tareas que las niñas de 4 años siempre hacen (colorear, dibujar, escribir, etc) y pensé que sería un día aburrido. Sin embargo, Valeria no tenía que hacer tareas, pues recién se esta acomodando a las actividades de su nuevo salón. Nos fuimos a jugar y una niña nos siguió corriendo. En los juegos, se subió y estuvo con nosotros, se reía a la par que Valeria y yo estiraba mis brazos por entre los espacios haciendo veces de monstruo que las perseguía. Fuimos a los columpios y hablaba un montón con Valeria. Aproveché para preguntarle su nombre y me lo dijo, sin embargo no lo pude diferenciar debido al movimiento. Momentos después Valeria me lo repitio, sin embargo no pude reconocer lo que decía. Le pregunté varias veces sin embargo nunca diferencie que decia.

Cuando me tenia que ir, la niña me abrazo fuerte y me dio un beso. Por otra parte, Valeria me dijo inicialmente tranquila que no me vaya, y le explique que todas las semanas volvia, y lo haría denuevo. Valeria se fue poniendo más nerviosa e impaciente, y desencadenó en llanto. Esta vez no pude tranquilizarla, y la llevé donde una supervisora, quien se la llevó a los pabellones. Me dio ganas de quedarme un rato más, a pesar del cansancio.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Cas 16 (03/08/11): Hija de David.

También he aprendido que el tiempo pasa. Que, al igual que yo este año dejo el colegio, las personas que me rodean crecen y cambian y todos van avanzando. Si bien no me molesta la idea de irme volviendo mayor, tener más responsabilidades y hacerme responsable de mis actitudes, me parece un poco incómodo pensar que estoy avanzando etapas y que por momentos tiendo a dejar de aprovechar.

Cuando llegué hoy al hogar transitorio San Luis, los niños se demoraron en salir. Me senté a esperar a que salgan de los salones, y de pronto vi a Valeria. En un inicio no me percaté del cambio, pero luego observé que las chicas con las que Valeria estaba no eran las mismas de siempre, estas eran más grandes que ella. Parecia una tierra de gigantes y Valeria una pequeñita con miedo por lo diferente del lugar. Otra niña de un salón diferente me dijo: "A la Valeria la han pasado al salón de 4 años". Tuve una sensación extraña.

Fui contento hacia donde Valeria que me esperaba con una risita traviesa, como quien acaba de concretar un plan secreto que ahora es develado. Yo le dije: "Oye, ¿Cómo es eso que estás creciendo?" y me entendió muy bien, pues se rió y me dijo que ahora tenia 4 años. Le di un fuerte abrazo y le pedí perdón por no haber estado en su cumpleaños. Sonrió y se fue corriendo hacia la cama elástica, donde pasamos toda la tarde de manera tranquila.

Es un año mayor, pero sigue siendo una chiquita.

miércoles, 20 de julio de 2011

Cas 15 (20/7/11): Un Poco Paternal.

Por diversas razones, hemos vuelto después de 3 semanas al hogar transitorio san luis. Me he dado cuenta que estas semanas he extrañado mucho a Valeria, porque su presencia a pesar de todos los problemas que pueda generar y el cansancio que me provoque. Su risita logra que toda la semana valga la pena, es como si fuera la hermana pequeña que nunca tuve. Gracias a ella estoy aprendiendo a ser responsable no solo de mí, sino tambien del resto, y veo como mis actitudes y acciones tienen una reacción en ella.

A decir verdades, tiendo a tener asco muy facilmente. Cuando suceden cosas que no me parecen agradables tiendo a alejarme hasta que alguien se encargue de ellas y luego regreso, medio asqueado por la imagen mental que queda en mi del suceso. Hoy tuve que enfrentar esta variación de temor con Valeria.

Estamos jugando en los juegos largos, cuando de pronto Valeria dijo algo que no logre entender. Siguio asi y luego entendí que decia: Quería ir al baño. En un primer momento no supe que hacer y le dije que vaya, pero luego entendí que no sabía ir sola. La cargue y sentí que su pantalón estaba húmedo, por lo que la cargué de los brazos pero se empezó a quejar. De esta manera, coloque mi brazo debajo de ella y la llevé asi, medio temeroso hasta adentro. Ahí entro al baño (sola, para mi suerte) pero luego me pidió que la cambie. Me encontraba un poco intimidado ante la situación, y le pedí a una supervisora del hogar que me ayude con la labor. Tras un rato, Valeria regresó cambiada y contenta.

Bueno, sabía que en algún momento ocurriría debido a su edad, pero no me encontraba preparado.

miércoles, 29 de junio de 2011

Cas 14 (29/6/11): 4

Hoy me sentí más responsable que otras fechas. No solo tuve que lidiar con los requerimientos de Valeria, sino de 3 niñas más. Si bien todas las fechas las he visto pues son del mismo salón que Valeria, nunca habia pasado un dia completo con ellas pues cada una se iba por un camino diferente.

Se juntaron las 4 pequeñas en los columpios, y como el resto estaba bastante ocupado con otros niños no pude avisarle a nadie para que me ayude con las niñas. Tuve que hacer un esfuerzo sobrehumano para lograr empujar a las 4 en los columpios, pues las cuatro pedían que las impulse fuertemente.

Terminé sudando. Ya no sabía como decirles que no podía más asi que les sugerí ir a los juegos largos donde podian correr solas. Ahí tuve que estarme cerciorando que a ninguna le suceda nada. Por una parte, Valeria estaba con verónica en la resbaladera, mientras las otras dos niñas estaban bajando la bara de metal parecida a la que los bomberos tienen en las estaciones.

Por obvios motivos, me quedé con estas dos niñas ayudándolas a bajar y volver a subir. Fue así que se me fue la tarde, y a penas subi al bus de regreso me quedé profundamente dormido. Llegando al colegio, recordé que no tuve tiempo de preguntarle el nombre a las otras dos niñas.

miércoles, 22 de junio de 2011

Cas 13 (22/6/11): Sólo una hojita

Valeria es sorprendente. A pesar de molestarme la mayoría de actitudes que tiene, un poco egoísta y resentida, mantiene un espiritu feliz. La mayoria de veces se está riendo, o almenos con una sonrisa. A pesar de poner cara seria varias veces porque las cosas no salen como lo espera, al poco tiempo se le olvida el momento y ya está ocupada realizando otras actividades.

Hoy, Valeria me recibió como si me hubiera estado esperando. Cuando me vio me dió un beso en la mejilla y seguidamente me llevó hacia un arbol y me hizo señas para que la cargue y la ayude a alcanzar las hojas. Advertido por los recuerdos de conciencia global, le expliqué que eso le haria daño al hogar y además "el arbolito se pondrá muy triste". "Solo una hojita" me respondio.

Asi, me llevo por un largo paseo en torno a todo el hogar. Encontramos distintos tipos de hojas, flores y plantas, las cuales Valeria me iba dando en cuanto le gustaban. Siempre que arrancaba una me repetia la frase, como si estuviera arrepentida de lo que estuviera haciendo y a la vez quisiera evitar todo cargo de conciencia. Me senti orgulloso de alguna manera a haber contribuido a que la niña almenos sienta compasión por su acción.

Colocó todo lo recolectado en una banca, y en un momento que nos fuimos, una niña llamada Mariana, quien tenia un comportamiento muy hiperactivo, había derribado la torta hecha por Valeria. Valeria fue corriendo y gritó "¡No!" y se puso a llorar.

Logré tranquilizarla, aunque me parecio que esta vez si tenia motivos debido a que era su esfuerzo, y vino una niña a lanzarlo por diversión. Claro, esta no lo hizo por molestarla, pero aun generó su pesar. Por primera vez, Valeria tuvo razones lógicas para llorar.

sábado, 18 de junio de 2011

Cas 12 (18/6/11): Caminata II

Hoy realizamos la 2da caminata programa por el proyecto. La consideramos como una "mini-caminata" debido a su corta distancia: fueron solo de 5 kilómetros. Inicialmente se concibió como una caminata de 10 km , sin embargo debido a los peligros de la ruta (considerando los climatológicos, además de las pocas garantías con respecto a los actos bandálicos sucitados en la zona) se tuvo que reducir.

Bajamos en Aspitia, un pequeño pueblo que se encuentra en las afueras de Lima Metropolitana. Me dió la sensación de encontrarme en una provincia, debido a su gran parecido a otras ciudades. Contaba con una pequeña plaza, donde en uno de sus lados se encontraba la municipaldiad local. Además, logré divisar varios negocios pequeños, los cuales se encontraban abiertos y mantenían el mismo esquema. A pesar de ser muy parecidos, me parecio que le daban un aire hogareño al lugar.

Se suponía que, tras haber superado la gran caminata del año pasado, esta sería menos complicada. sin embargo, debido a mis pocas habilidades físicas, me costó de manera regular concretarla. Llegó un punto donde me sentí agotado de sobremanera, pero a pesar de ello continué pues, al igual que la caminata del 2010, no me sentiria complacido con mi actitud si abandonaba la caminata a medio camino.

Sin embargo, el cansancio no tuvo punto de comparación con el descenso hacia el rio que realizamos. Eran aproximadamente 70 metros que teníamos que descender, e inicialmente pensé que no lo lograría debido a que nunca había realizado ese tipo de actividad. Inicialmente sentí temor de caerme, sin embargo concreté el empinado descenso y pasé el fango que habia entre el punto inicial y el rio de la zona. El rio se encontraba seco, lo cual fue bastante preocupante debido a que una vez mas se veian los efectos de la contaminación que nos perjudica tanto.

Subi con mayor facilidad el monte, y a la llegada al bus, de la misma manera que la vez pasada, me quedé profundamente dormido.

miércoles, 8 de junio de 2011

Cas 11 (8/6/11): El León

Hoy no tuve tiempo de hacer absolutamente nada con ningún otro niño. Normalmente intercambio algunas palabras con algunos, o los ayudo a pintar e inclusive se unen a los juegos que yo tengo con Valeria, pero hoy estuve amarrado a ella. Esto, como veces anteriores, se dio sin motivo aparente.

Llegamos al hogar y los niños se demoraron en salir. Normalmente el salón de Valeria es uno de los últimos en salir pues son el grupo de menor edad (3 años), sin embargo hoy el conjunto se demoró debido a un retraso en el almuerzo según nos comentaron luego en el regreso al colegio.

Fui a saludar a Valeria como siempre lo hago, y hoy me encontraba feliz pues el clima y mis dias anteriores habían sido satisfactorios. Valeria me observó y me lanzó un golpe que me cayó en el pecho. Fue una reacción brusca y yo me sorprendi y le dije que eso no estaba correcto. Su manera de responderme fue empezando a llorar de manera descontrolada.

Inicié una vez más mis intentos por tranquilizar a la niña, sin embargo esta vez no hallaba forma que dejara el llanto. Vino una niña que no conocía, mayor que ella (debido a que su vestimenta era diferente a la de las niñas de 3 años) y me dijo: "A Valeria le encanta llorar"

Llamé a Rocío. Ella es la compañera más cercana que tengo, y si por algo se caracteriza es por su facilidad para entablar relaciones con niños pequeños. Yo siempre me he descrito como una persona que gusta de los niños, sin embargo Rocío alcanza un nuevo nivel de comprensión con estos.

La cargó y armó una especie de complot contra mi. Me hecho la culpa y Valeria le dijo que si, yo era el culpable que este triste. No nos quiso explicar porqué. Para que me perdonara, tuve que imitar a distintas clases de animales: imité a un cerdo, a un caballo, a un perro, a un pato y a un león. Valeria me perdonó en la imitación del León, se rio mucho y dejo que la cargara. La empujé en los columpios y la llevé a la cama elástica, pero llego el momento de volver.

miércoles, 1 de junio de 2011

Cas 10 (1/6/11): El piso se mueve

Debo señalar que algo ha ocurrido con Verónica y al parecer yo no me encuentro tan disponible para ella como quisiera. Me ha evitado con la mirada todo el día de hoy, me observa a lo lejos como si no me conociera y por momentos llego a creer que se ha olvidado de mi o que inclusive a generado un miedo conmigo.
Si consideramos que la semana pasada fue conmigo y con Valeria a la cama saltarina y que se encontraba en un estado de animo bastante conversador, no sé realmente cual a sido mi error para ganarme su indiferencia.

Estuve como de costumbre con Valeria, le di impulso en el columpio del albergue y luego fuimos hacia la parte de los puentes colgantes. Valeria las semanas pasadas me dijo que le tenia bastante miedo a los puentes y se negaba a pasarlos si yo no le cogía la mano para ayudarla a pasar. Hoy, he logrado que Valeria pase de un lado del puente al otro sola, sin sostenerla de ninguna forma.

Valeria ha aprendido hoy algo gracias a mi, y me siento completamente pleno por ello. Siento que la he ayudado a sobrellevar un gran peso con el que cargaba para su edad, y la sonrisa que me dio al encontrarse en el punto opuesto del puente fue compensación suficiente. Compensación que ahora no siento necesaria.


miércoles, 18 de mayo de 2011

Cas 9 (18/5/11); El salta-salta

Hoy día muchos de los niños festejaron con mucha alegría la inclusión de un nuevo juego en el hogar San Luis. Cuan do llegamos, encontramos una camina elástica ya armada y colocada a la espalda del árbol que se encuentra en la sección trasera de los columpios.

Los niños en un inicio salieron de manera ordenada, como lo hacen siempre, aunque mencionan lo que desean hacer. Esta vez, un gran numero de pequeños llevó a varios de mis compañeros hacia la cama elástica y se generó un gran tumulto.

Dentro del juego, los niños varones se empujaban y jugaban de manera física, lo que generaba en muchas ocasiones mi preocupación por las niñas que se encontraban tambien jugando, sobretodo por Valeria quien a pesar de ello saltaba bastante feliz en la cama elástica y buscaba mi mirada aprobatoria para darse cuenta lo mucho que disfrutaba de saltar.

A pesar que hubo unos cuantos golpes por parte de algunos niños (los cuales en algún momento llegaron inclusive a alcanzar a las niñas, quienes lo tomaron como un hecho divertido) la mayoría de estos se divirtieron gracias a que por el lado derecho no le escucha.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Cas 8 (4/5/11): Verónica

Pequeña con dos personalidades. Valeria me recibió con una gran sonrisa entre tierna y graciosa. Me pareció raro porque una de las niñas me dijo que se había quedado triste la semana pasada cuando me fui. Yo ya había preparado lo que le diría en caso de su rechazo.

"¿Valeria? ¿Qué te sucede? ¡Yo sé que tú quieres jugar conmigo! Me han dicho que hay plantas bonitas nuevas en el jardin. ¿Te llevo cargando?"

Ella tenia otros planes. Me llevó hacia los columpios y me pidió que la empuje "fuerte fuerte, y bien alto". Al inicio lo hice con temor pero poco a poco me di cuenta que ella sabía manejar bien el juego, por lo que posteriormente la empuje a una altura un poco más allá de lo prudente.

Fue en ese momento cuando llegó esa niña que hace algún tiempo había dejado de ver. Esa chiquita por la cual tambien sentia empatía. Tiene una mirada familiar no se de donde. Hoy Verónica reapareció misteriosamente y que quería que la empuje "tan alto como a la Valeria"

Las niñas pronto se pusieron a conversar.De cuando en cuando me preguntaban cosas como que color me gustaba y se explayaban sobre sus gustos largamente. El proceso fue tan largo que inclusive obtuve un ritmo para empujarlas, logrando que Valeria saliera en el momento que Verónica llegaba.

El día terminó y Valeria, a la hora que me tenía que ir, se puso a llorar desconsoladamente. Me enterneció mucho porque no quería que me vaya, pero a la vez me pareció que iba a tener un problema mayor en cuanto a su egoismo. Verónica por su parte me dio un abrazo y se fue corriendo tras la supervisora.

Que diferencia!

miércoles, 27 de abril de 2011

Cas 7 (27/4/11): Imagine

Hoy fue un dia raro. Llegué preguntándome si Valeria estaria esperándome o si, por el contrario, ya no se encontraria más en el hogar. Como sabemos, es un hogar transitorio, sin embargo muchos de los niños siempre mencionan la presencia de sus padres reales, sus horas de llegada y los sitios que visitan. Nunca he tenido claro a quien debería preguntarle qué niños eran huérfanos y qué niños solo se encontraban ahí porque sus papás tenían otras labores. Una guardería solidaria.

Valeria llegó con mal humor. Inicialmente me miro y me balbuceó algo, y comprendí que me estaba botando. Decidí no rendirme, que a pesar de todo era necesario mostrarle mi disposición y de alguna manera buscaba controlar la situación pues yo estoy seguro que ella solo quería llamar mi atención.

Los asientos del patio estaban hechos de un material parecido a la madera y el aserrín, recubiertos con una capa de cemento. Si bien en algunos cubría la totalidad del asiento, en otros se dejaba ver el material interno por los bordes o la parte de abajo. Arranque lo que parecía madera y se lo dí a Valeria. Ella lo vio con curiosidad y empezó a armar toda una historia en torno a ese pedazo de madera . De ahí, me jaló hacia el patio y seguia balbuceando toda una historia. Se notaba que le interesaba y no quería cortar su inspiración, así que ascendía a cada palabra que decía.

La inspiración que tienen los niños es algo realmente sorprendente, como pueden armar todo un mundo fantasioso en torno a un hecho mínimo y sostener esta idea por un largo tiempo. Voy a intentar mantener esa parte de mí despierta para poder ver las cosas de manera más positiva, derrepente podría sobrellevar el programa mejor.

miércoles, 20 de abril de 2011

Cas 6 (20/4/11): La X ilegible

Bajando del bus, me di cuenta que el ambiente estaba pesado. Creo que fue porque los niños se demoraron demasiado en salir y, como si no fuera suficiente, solo salieron a nuestro encuentro unos pocos niños.

Intenté evitar a los primeros por una especie de fidelidad a Valeria, y con la experiencia de la semana pasada no queria volver a tener que hacer un guiño de graznido o una especie de ladrido para tener el perdón de la niña.

Pasados 20 minutos un niño se me acercó pidiendome ayuda para colorear su tarea. No lo pude decir que no. Era mayor que Valeria y estaba aprendiendo a leer y escribir. Su tarea era escribir varias veces la letra "e" y verlo me hizo recordar mi infancia: yo nunca tuve una letra compleja digna de glorificación por parte del resto de mis compañeros de salón. Este niño ponia todo su esfuerzo en escribir bonito, pero no tenia la capacidad motora desarrollada lo suficiente como para poder tener letra genial.

Cada media hora volteaba a buscar a los niños pequeños en busca de encontrar la mirada de mi tierna Valeria, pero nunca llegó. Se acabó la tarde y el niño cogió sus cosas y se marcho diciendome gracias y sonriendo al compas de su corrida veloz.

No le pude preguntar su nombre.

miércoles, 13 de abril de 2011

Cas 5 (13/4/11): 37ºC

Salió Valeria corriendo como de costumbre, y yo me pare delante de ella con una sonrisa sincera. Cruzamos miradas y ocurrió un hecho que yo no previne en ningún momento: Valeria puso cara de enojo y se fue corriendo hacia el lado contrario. Pensé que era algún tipo de juego y la segui. Obtuve tan solo un grito, un golpe con su manito en la pierna y una mirada de sospecha por parte de las enfermeras.

Fue todo un evento. Un grupo de amigas tuvieron que acercarse a donde estabamos y lograr, tras una ardua negociación donde fueron entregados dos titeres y una pelota de goma fresa fosforecente, que nos diga que pasaba. Celos. Yo estoy prohibido de ir con cualquier otro niño o niña del hogar que no sea Valeria.

Para que me perdone fui su esclavo en todo sentido por 20 minutos. Todo tipo de animalitos, sonidos, movimientos y acrobacias dignas de una niñera. Y, finalmente, selló el pacto con una sonrisa que decia "Igual te iba a perdonar".

Es realmente complicado, y nunca me voy a terminar por sorprender, tener que lidiar con un dia completamente cargado de responsabilidades y preocupaciones escolares (propias del diploma), y despues de todo tener que abandonar la mente del calor problemático para poder darles un poco de calor familiar a la fría niñez de los pequeños. Todo por una tibia sonrisa.

miércoles, 6 de abril de 2011

Cas 4 (6/4/11) Los Que Creen

Al parecer Valeria esta cambiando poco a poco, creo que es porque ya me tiene confianza porque ve que regreso todas las semanas.
Salió, ya recuperada de las molestias de la gripe que tenia la semana pasada, y la intercepté como de costumbre con un abrazo. Ese segundo en el que Valeria venia corriendo con la mayor velocidad que podia tuve una visión que en cierta manera me incomodaba pero atraia casi como un gusto a la paranoia. ¿Me verá como un padre?

Hasta donde sé ella es una niña huerfana.O tal vez no lo sea. Talvez tenga una mamá que la viene a recoger todas las salidas a la hora que yo me voy. Derrepente tiene un papá cuya única inspiración es esta niña. De cualquier modo espero que almenos la este ayudando de alguna manera. Que esas risas no se queden solo en risas. Que se vuelva felicidad. Que cree esperanza en fusión con su inocencia.

Y ella estaba ahi, revolcándose y en busca de equilibrar su cuerpo de niña pequeña entre las torres de juegos. Y siempre en el lado donde yo estaba. Creo que le inspiro confianza, esa que nadie más entiende, solo los que escuchan los trineos a fin de año.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Cas 3 (30/3/11) La Gripe Cesante

Hoy no encontraba a Valeria por ningún lado!

Inicialmente me quede esperandola en las mesas de cemento. Ahi me junte con los otros pequeños que inicialmente eran del grupo que me asignaron, y que se fue dilatando con el transcurrir de las semanas hasta cada uno quedar con un par de niños. Debo mencionar que además de Valeria tambien conoci a otras niñas como Rosita, con quien estuve jugando en los columpios a pesar de que sea un poco timida inicialmente, y Verónica, que es una de las pocas niñas de 4 años que se junta con las de 2, principalmente porque tiene otras hermanas ahi. Ella es muy sociable y conversa mucho, me gusto que se desenvuelva con mucha confianza conmigo, una pequeña niñita que tambien necesita ser escuchada.

Habia pasado ya hora y media cuando le pregunté a una de mis compañeras si habia visto a Valeria. Como las demás, me dijo que no, pero que era probable que esté en enfermeria.
Fue así como subi al segundo piso del edificio conjunto a la extensión de áreas verdes. En uno de los pabellones se encontraba el cuarto que buscaba.

Nunca he estado en un hospital, pero estoy casi seguro que era algo muy parecido, pero en una versión para niños. En vez de camillas en ambos lados del cuarto, habian cunas con niños durmiendo y otros desconcertados encerrados. En el ambiente mismo se sentia el aire a niños enfermos. Sin embargo, todo era muy tierno.

Efectivamente Valeria estaba ahi, estaba con una gripe que ya se le habia estado pasando pero que igual necesitaba de reposo. Ahi jugamos un rato y me gusto haber transformado este momento de monotonia, pues estoy seguro que ella odia estar enferma tan solo por el hecho de estar encerrada. En cierto modo se parece a mi, aunque en mi caso a mi me daba miedo.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Cas 2 (23/3/11): Angélica

En esta fecha, como supuse, la pasé igualmente con Valeria. Al llegar me pidio que la suba a mis hombros y yo, suponiendo este caso, acepte su pedido y me puse a jugar gustoso. Sin embargo, llegó un punto, al igual que la semana pasada, que no podia mantener a Valeria mientras corria.

La bajé y le dije que ya me habia cansado y su reacción me hizo caer en cuenta de un par de cosas. Lo que hizo fue poner cara de molesta, como si acabara de hacer algo moralmente incorrecto que hasta me hizo pensar que no se trataba de eso sino otra cosa de la cual no me habia percatado.

Puede que, siendo una de las niñas menores en el hogar transitorio, todo el mundo la engria en el transcurrir de la semana (en el momento en el que yo no estoy) y por esto su caracter sea asi. Una pequeña niña usando su ternura para poder ser caprichosa.
Sin embargo, tambien se puede tomar en cuenta el hecho que la mayoria de los niños tienden a tener este comportamiento, porque a su edad lo común es no pensar en el futuro (por muy corto que sea, como en este caso) sino en la felicidad del momento.
Tal vez asi podria manejar mejor todas las situaciones por las que paso.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Cas 1 (16/3/11): Nuevo Inicio

Se acabó el 2010. Tras todo lo que pasamos en el 2010 en el albergue municipal María Araoz, era tiempo de conocer el nuevo lugar donde pasaríamos el resto del año.
Debo decir que se me hacia nostalgico pensar en que no veriamos a los señores con los cuales pasamos todo 4to de secundaria, que ya me había acostumbrado al ritmo tranquilo de trabajar con señores de edad que ciertamente tenian mucha dificultad con los temas de movimiento corporal y que ya habia encontrado el tono de voz exacto para que me escuchen debido a los problemas auditivos que se les presentaban a la mayoria debido a la edad. Y todo esto cambió.

Sabiamos que eran niños, que eran pequeños (de 2 a 5 años) y que en algunos casos estos no tenian familias. Me encontré con un panorama de infraestructura mejor del que esperaba: Amplias áreas verdes con juegos para los niños, mesas de cemento bajo un techo de un material que no reconosco. En fin, buena organización arquitectonica.

Tras acomodarnos en dichas mesas (en las cuales entré con dificultad debido a su reducido tamaño y en momentos termine sentandome encima) salieron los niños. Aunque suene casi a mentira, desde un inicio senti un contacto especial con una niña: Valeria.

Se veia tierna y adorable, chiquita (aparentemente es una de las menores, con 2 años) y muy energica para su edad. Por coincidencia, me pusieron en el grupo de los niños de su edad, por lo que tuve que hacerme cargo de ella.

Fue casi una masacre a mi fisico, porque hizo que corriera casi las 4 horas que estuvimos ahí. Además quizo que la cargara en mis hombros y si bien no pesa mucho, con el tiempo transcurriendo se me hizo mas dificil seguir con sus requerimientos. No contenta con eso, queria una serie de juegos que al inicio me parecieron irracionales pero luego me di cuenta cuanto significaba eso para ella. Su sonrisita fue lo mejor de toda la tarde.

Finalmente era la hora de la despedida. Nunca habia tenido que manejar una situación asi. Cuando le dije que me tenia que ir, junto con el resto del grupo, al inicio agachó la cabeza y le empezaron a salir lágrimas. Seguidas por un grito irrisible que me dolió profundamente, pero no habia nada que pueda hacer. De todas maneras, volveriamos la siguiente semana.