miércoles, 25 de agosto de 2010

Cas 17 (25/8/10): El Pabellón

El clima nos está jugando en contra. La cantidad de albergados que sale a nuestro encuentro es muy reducido, y hoy se notó de mayor manera pues habían unos 10 albergados entre hombres y mujeres.

Por este motivo, se nos otorgó el permiso de ir a visitar a los cuartos a los albergados. Sin embargo, se nos pidió que los hombres vayamos al pabellón masculino, mientras las mujeres irían al femenino. Yo, junto con Daniel, fuimos a los cuartos a ver si los señores se encontraban dispuestos a salir a pasar un buen rato.

Entramos por la puerta del otro lado del albergue, donde había una pequeña recepción inicial y los baños del pabellón. Entramos y el ambiente tenía un parecido a los hospitales, pues todas las camas se encontraban unas junto a otras, separadas por una pared haciendo un pequeño cubículo para cada albergado. La mayoría de ellos se encontraban durmiendo, abrigados dentro de sus camas por el frio que hacia afuera. Logramos hablar con los que se encontraban despiertos, y les comentamos que estabamos esperándolos afuera. Nos dijeron que gustosos irían, se pondrían un buen abrigo y saldrían.

Colaboramos asi a que los señores se acercaran más a nosotros, y sepan que nosotros venimos por ellos, y que por lo tanto necesitamos de su colaboración para poder seguir trabajando bien.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Cas 16 (11/8/10): El Paseo.

Hoy Rosita me pidió que le dé un paseo por el patio. Cuando dimos la vuelta al cuadrado principal, me dijo que se encontraba muy triste porque aún no venían a que le hagan la operación que necesitaba y que sentía que perdía la visión cada vez más.
Esta vez, si la sentí sincera, pero ligeramente exagerada debido a los huecos ahogados que daba. La traté de consolar, y me dijo que era insoportable no poder ver y que quería volver a sentir como son los dias soleados completamente. Le di un abrazo y le dije que todo mejoraría, porque Dios está para protegernos y nos da situaciones que si podemos manejar.

Rosita se tranquilizó, pero me quedé bastante preocupado por su salud emocional, la cual veo que se va resquebrajando poco a poco.