miércoles, 18 de mayo de 2011

Cas 9 (18/5/11); El salta-salta

Hoy día muchos de los niños festejaron con mucha alegría la inclusión de un nuevo juego en el hogar San Luis. Cuan do llegamos, encontramos una camina elástica ya armada y colocada a la espalda del árbol que se encuentra en la sección trasera de los columpios.

Los niños en un inicio salieron de manera ordenada, como lo hacen siempre, aunque mencionan lo que desean hacer. Esta vez, un gran numero de pequeños llevó a varios de mis compañeros hacia la cama elástica y se generó un gran tumulto.

Dentro del juego, los niños varones se empujaban y jugaban de manera física, lo que generaba en muchas ocasiones mi preocupación por las niñas que se encontraban tambien jugando, sobretodo por Valeria quien a pesar de ello saltaba bastante feliz en la cama elástica y buscaba mi mirada aprobatoria para darse cuenta lo mucho que disfrutaba de saltar.

A pesar que hubo unos cuantos golpes por parte de algunos niños (los cuales en algún momento llegaron inclusive a alcanzar a las niñas, quienes lo tomaron como un hecho divertido) la mayoría de estos se divirtieron gracias a que por el lado derecho no le escucha.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Cas 8 (4/5/11): Verónica

Pequeña con dos personalidades. Valeria me recibió con una gran sonrisa entre tierna y graciosa. Me pareció raro porque una de las niñas me dijo que se había quedado triste la semana pasada cuando me fui. Yo ya había preparado lo que le diría en caso de su rechazo.

"¿Valeria? ¿Qué te sucede? ¡Yo sé que tú quieres jugar conmigo! Me han dicho que hay plantas bonitas nuevas en el jardin. ¿Te llevo cargando?"

Ella tenia otros planes. Me llevó hacia los columpios y me pidió que la empuje "fuerte fuerte, y bien alto". Al inicio lo hice con temor pero poco a poco me di cuenta que ella sabía manejar bien el juego, por lo que posteriormente la empuje a una altura un poco más allá de lo prudente.

Fue en ese momento cuando llegó esa niña que hace algún tiempo había dejado de ver. Esa chiquita por la cual tambien sentia empatía. Tiene una mirada familiar no se de donde. Hoy Verónica reapareció misteriosamente y que quería que la empuje "tan alto como a la Valeria"

Las niñas pronto se pusieron a conversar.De cuando en cuando me preguntaban cosas como que color me gustaba y se explayaban sobre sus gustos largamente. El proceso fue tan largo que inclusive obtuve un ritmo para empujarlas, logrando que Valeria saliera en el momento que Verónica llegaba.

El día terminó y Valeria, a la hora que me tenía que ir, se puso a llorar desconsoladamente. Me enterneció mucho porque no quería que me vaya, pero a la vez me pareció que iba a tener un problema mayor en cuanto a su egoismo. Verónica por su parte me dio un abrazo y se fue corriendo tras la supervisora.

Que diferencia!