miércoles, 21 de septiembre de 2011

Cas 22 (21/9/11): El Final.

Hoy fue la clausura. No se dio como esperaba, y lastimosamente no tuvo un buen desenlace.

Llevamos los bocaditos y las tortas para el compartir que habíamos planeado. Vi a Valeria sentada con Thaís y Verónica en las mesas de cemento, usando una malla en la cabeza debido a que hubo una plaga de piojos en el hogar.

Mientras Rocio, Rosa y Maria Paz se preparaban para presentar el show, Valeria y Thaís se fueron hacia los juegos. Me pareció un poco raro, pero Valeria quería que la acompañe por lo que fui con ellas. Estuvimos jugando un buen rato, pero les dije que teníamos que ir hacia el show. Como esperé, Thaís acepto y bajó del juego, pero Valeria se rehusó a bajar porque quería seguir jugando. Le dije que me iría y que se tendría que quedar solita jugando. Como vio que Thaís ya había cedido, no le quedó otra alternativa que bajar.

Durante el show, yo me senté en la mesa de cemento. No me percaté en que momento, pero un grupo de niños se acerco hacia las mesas y Valeria se encontraba entre ellos, llorando muy fuertemente. Le pregunté que ocurría y solo me decía que quería a su mamá. La cargué y me la llevé hacia el estrado de madera donde la intente consolar. Le dije que no siempre iba a poder hacer lo que quería, y que había momentos donde tenía que hacer lo que se le pedía. Se tranquilizó, sin embargo no fue por mucho tiempo, pues a cualquier movimiento respondía con llanto.

Una tutora se me acercó y se llevó a Valeria. Regresé a la zona de comidas donde los niños intentaban sacar algún dulce antes que lo repartieramos. Pronto, cuando empezó la repartición, vi que Valeria estaba sentada al fondo. Decidí no llamar su atención, lo que podría provocar que se ponga a llorar más.

Era la hora de la despedida, y no pude despedirme de ninguna de las niñas. Creo que fue mejor porque sería un poco triste para ellas, y debido a su edad es más facil que se olviden con el tiempo. Si bien no me gustaría que eso pase, creo que no es bueno que sufran por nuestro alejamiento. Estoy seguro que las voy a extrañar mucho, por lo que iré a visitarlas muy pronto. Ellas me han cambiado, pues sé ahora como es la responsabilidad de un pequeño y todos los puntos que esta relación puede tener.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Cas 21 (14/09/11): Arriba.

Hoy tuvo lugar la reaparición de Verónica conmigo. Fue extraño porque en las pasadas semanas me estuvo evitando de manera extraña, me observaba y yo la veía, le sonreía y ella se volteaba e inclusive a veces se iba corriendo. Sin embargo, hoy me acerqué y le pregunté como estaba, me dijo que bien e inclusive me dio un abrazo.

Al igual que ella, Thaís y Valeria me recibieron de buena manera. Estuvimos jugando de manera tranquila, repasamos todos los juegos una vez más, y en un momento nos acercamos al estrado de madera donde Valeria encontró una vara y empezó a jugar con ella. Al juego se unió Nicole, una niña con quien nunca tuve la oportunidad de pasar tiempo pero que sabía que era muy linda según comentarios de mis amigos. Nicole y Verónica me dijeron que querían ir donde Luis Jorge, y el de nuevo se encontraba en el segundo piso. Cuando subimos, las niñas se acercaron a él, sin embargo este no pudo reaccionar de manera positiva con ellas pues se encontraba ocupado con los niños del salón. Si bien les alcanzó un abrazo, se tuvo que retirar para ayudar a los niños a terminar sus tareas. La encargada del salón del 2do piso me dijo que las niñas no podían estar ahí, por lo que las regresé al primer piso.

Noté desanimo en las pequeñas. Probablemente se sintieron decepcionadas, pero yo entiendo a Luis Jorge pues es complicado complacer a todos los pequeños a la vez. Es por eso que muchas veces he tenido que dejar a mis compañeros con otros niños por cuidar a Valeria, Thaís o Verónica.

Me preocupa saber que la siguiente semana es la clausura, y no sé como reaccionarán las niñas. Me da temor dejarlas, pero sé que en algún momento comprenderán.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Cas 20 (7/9/11): Vecinas en un Solar.

Fue curioso como hoy, después de mucho, descubrí un poco más sobre la vida de estas niñas.

Las esperé como de costumbre, pero esta vez Thaís si tenía que hacer un trabajo sobre colorear y unir puntos. Le dije a Valeria que vaya yendo a jugar, mientras yo ayudaba a Thaís. Por suerte, Valeria no hizo ningún problema y se alejó corriendo hacia la cama elástica donde una de mis compañeras la ayudó a subir. Pinté con Thaís unos dibujos que le habían dejado y tras algunos pequeños trabajos que ella sabía hacer, nos fuimos a jugar.

Después de saltar en la cama elástica, las niñas subieron a los columpios y comenzaron a contarme cosas. Valeria me dijo que su mamá le iba a comprar botas y stickers hoy día, y que llegando a su casa jugaría con ellos. Thaís respondió que su mamá también le compraría botas y que hace tiempo no le habían comprado unas.

Debido al movimiento del juego, por momentos no logré escuchar bien a qué se referían. Logré entender que las mamás de ambas se conocían y que además, ambas niñas conocen a sus respectivos padres. Valeria comentó de su hermano, el cual también se encuentra en el hogar, sin embargo no aclaró su nombre.

Considero que hoy fue muy productivo por haber podido conocer a las niñas de alguna manera, haber entrado más en su vida conversando como las vecinas de un barrio donde todos los secretos son develados.