miércoles, 21 de abril de 2010

Cas 6 (21/4/10): Alergia Botánica

En el mundo hay distintas clases de personas. Hay, por ejemplo, aquellos bondadosos que no les interesa recibir algo a cambio por su trabajo. Otros luchadores que buscan salir solos adelante sin ayuda de nadie. Pero este no es el caso que conocí hoy.

"Cuida a Rosita, ya vuelvo." me dijeron. Tenía cierta curiosidad por esta señora por lo conocida que se ha vuelto entre nosotros. Pocas veces me alegraba por conocer a un nuevo albergado lo que hizo que vaya con muchas ganas a su encuentro.

La verdad yo ya sabía toda su vida, sabía que era una cieguita que hace mucho esperaba que la operen para poder ver, que no recibía muchas visitas, que vivía triste.

La escuché, pero no lo sentí real. Me dio la sensación que eran lágrimas falsas, para que nosotros le agarremos cariño. Nunca había visto una anciana llorando.

Conocí además a quién parece ser su pareja. Un señor un poco atenuante y que busca que hagas cosas por él. Realmente no le presté mucha atención, me quedé con la mente en Rosita. No sé que es peor, que ella aparente o que yo piense eso de una albergada.


miércoles, 14 de abril de 2010

Cas 5 (14/4/10): Aunque no lo creas

Se nos informó la semana pasada que este domingo era cumpleaños de la señora María, una albergada que tiene problemas de audición pero, a pesar de cumplir 100 años, esa una de las mujeres más saludables de todo el albergue. Planeamos celebrar su cumpleaños por lo alto, con mucha música y baile. Grande fue la sorpresa que me llevé cuando me di cuenta que lo que más disfrutan los señores no son ninguno de estos dos hechos sino comer. Comían como si fuera la cena tras días de ayuna. Me puso mal saber que no habíamos llevado suficiente como para una 3ra ronda. Doloroso ver como se entristecían muchos cuando les negabas un poco más de torta.
Si en un inicio fue sorprendente la cantidad de albergados que llegaron a la celebración, también me dejó atónito lo rápido que algunos se fueron. Bailé con algunas señoras algún bolero que se repetía muchas veces al día, y las sentí contentas completamente tras mucho. Fue el día más agotador, pero el más reconfortante a la vez.

miércoles, 7 de abril de 2010

Cas 4 (7/4/10) Volviendo a 0

Vine con la mente puesta en cambiar todo. Si bien fui a saludar al señor Serrano quien apenas me vio me dijo: "Ahorita voy, pongan la mesa", con esa voz ronca que aparenta ser de algún otro país. Entré al cuarto de juegos y saqué unos cuantos rompecabezas. En el patio me sentí muy inservible, pues todos se encontraban ayudando a sus conocidos de otras visitas, cuando yo aún no conocía a ninguno.
Decidí ayudar en la parte de manualidades, donde encontré a muchas señoras que muy alegremente pintaban y hacían cuadros caseros. Me senté al lado de una señora que resultó ser sorda, la cual si bien no pintaba perfectamente, mantenía un espíritu feliz. A veces me sorprende la voluntad de vida de las personas que lo único que les queda es una sonrisa.