miércoles, 31 de agosto de 2011

Cas 19 (31/8/11): 2 Tristes Niñas

Y, como si fuera una suerte de adivino, supuse que esto pasaría en cualquier momento. Aunque realmente me sorprendió que haya pasado antes de lo que tenía previsto, pues no me encontré preparado para afrontar la situación donde tuviera que tomar una postura frente a la no-mencionada pelea entre Thaís y Valeria.

Al igual que Valeria, Thaís esta semana no tuvo tareas. En un principio, las llevé a la cama elástica para que jueguen un rato. Me puse en los bordes (que se encuentran con la red de tela que ya mencioné antes) y empecé a jugar con ambas. Hoy realmente iba todo muy bien, Thaís y Valeria se divertían por igual y jugaban entre ellas. Se cansaron luego de un rato de la cama elástica y me pidieron ir a los columpios. Ahí conversaron como siempre lo hacen, mientras yo las tenía que empujar muy muy fuerte.

El problema apareció cuando fuimos hacia el juego largo, que desemboca en el tobogán. En la competencia que estaban haciendo Valeria y Thaís, por ver quien bajaba el tobogán y llegaba primero al inicio del juego, Valeria decía que podía bajar sola la resbaladera grande. Ciertamente lo hizo, pero por precaución la cogí a medio camino y la ayude a bajar, al igual que Thaís. Si bien al inicio empezó de manera leve su competencia, para la 3ra vuelta Valeria estaba muy preocupada en ganarle a Thaís, por lo que cuando estaba corriendo para regresar al inicio se cayó. Se puso a llorar muy fuertemente hechándole la culpa a Thaís por su caída. Yo le dije que Thaís no tenía nada que ver porque ella solita corrió y se tropezó, lo que hizo que Valeria llorara aún más fuerte: le gusta mucho tener la razón siempre. A los pocos minutos, me percaté que aún en el juego estaba Thaís, echada, y cuando me acerqué me di cuenta que también estaba llorando, porque decía que ella no había hecho caer a Valeria. La pude consolar rápido, para mi suerte. Aprendí después como consolar a Valeria: le di muchas vueltas, lo cual la marea un poco y se pone a reír. Fue sorprendente, pues estaba llorando muy fuerte y de pronto se quedó callada. Cuando pare de dar vueltas volvió a llorar y luego empecé de nuevo y se comenzó a reír y olvidó el hecho.

Ojalá logre hacer de Valeria una niña menos engreida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario