miércoles, 24 de marzo de 2010

Cas 3 (24/03/10): Rutinaria

Llegada. Saludo. Cuarto del Sr. Serrano. Cuarto de Juegos. Patio.

Solo 3 semanas y me lo sé ya de memoria. La rutinaria es algo que realmente nunca había pensado encontrar aquí, pues supuse que tendríamos actividades ta estipuladas por semana. A la falta de imaginación mía se le podría sumar también la comodidad arrastrada de semanas atrás. Siendo sincero, no hice nada para cambiarlo, me quedé sentado en la misma mesa en el lado derecho del patio central. Las chicas ayudan a las albergadas con diversas manualidades, y yo sentado, divertido y aburrido, casi amarrado por hacer sentir bien a los que ya conosco y ganar su cariño. Jugamos nuevos juegos de azar, que ganó finalmente el señor Serrano. He descubierto que es un claro criollo antigüo: muy apostador, pícaro y ciertamente astuto. Resulta que es muy revanchista y egoísta, siempre quiere tener un espacio para jugar y expulsa al resto de albergados de esa zona. Se queja constantemente sino se siguen sus órdenes. Es casi como el jefe del asilo.

Así dejé el día, un poco impotente ante lo que no pude hacer y pensativo por la actitud del señor Serrano.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Cas 2 (17/3/10): No, bueno sí, bueno no.

Me siento un poco egoísta. Ir, más que a ser un apoyo, a divertirme y alegrarme: "Já, mientras el resto está estudiando en el colegio, nosotros nos divertimos y relajamos". Me rio, mis amigos se rien y los señores Camacho y Serrano la pasaban muy bien

Sin embargo, viendo a mi alrededor me doy cuenta lo mucho que otros albergados nos necesitan. Hay muchos rondando las áreas verdes como buscando una llave para salir de su mente y correr. Otros nos miran muy desconfiados, como esperando que en cualquier momento desaparezcamos y hayamos sido solo una ilusión para los inocentes.

Deberia pararme, acercarme y escuchar a cada uno de ellos. Debería dejar la comodidad de mi silla y mostrarles que venimos para que se olviden de sus problemas y que se den cuenta que hay gente que se preocupa por ellos.

No, no es verdad que vamos porque nos obligan a ello, es porque lo escogimos y lo llevamos adelante. ¿Es que es tan difícil de creer?

miércoles, 10 de marzo de 2010

Cas 1 (10/3/10) : La Primera Vez

No sabia que debía esperar de la primera visita. Me acerqué tímidamente al inicio, no quería que se llevaran una mala impresión. Nos presentaron el Albergue María Aráoz como si se tratase de lo que sería nuestro segundo hogar, y talvez así será.

Debo decir que senti un poco de indiferencia por los viejitos (o albergados, como se supone que los debemos llamar). A medida que avancé, la sonrisa hipócrita inicial se volvió natural. Tras la presentación, conocí a dos albergados que me parecieron muy especiales: Los señores Serrano y Camacho. Jugamos poker, lo que me pareció muy distinto a lo que en un momento hubiera pensado de este proyecto.

Gané los juegos que habíamos planteado, lo que ciertamente me hizo sentir incómodo, pues pensé que ese no era el objetivo de nuestra visita. Sin embargo sentí que tratarlos con la verdad es lo que más los motiva, y es como debería ser.