"Cuida a Rosita, ya vuelvo." me dijeron. Tenía cierta curiosidad por esta señora por lo conocida que se ha vuelto entre nosotros. Pocas veces me alegraba por conocer a un nuevo albergado lo que hizo que vaya con muchas ganas a su encuentro.
La verdad yo ya sabía toda su vida, sabía que era una cieguita que hace mucho esperaba que la operen para poder ver, que no recibía muchas visitas, que vivía triste.
La escuché, pero no lo sentí real. Me dio la sensación que eran lágrimas falsas, para que nosotros le agarremos cariño. Nunca había visto una anciana llorando.
Conocí además a quién parece ser su pareja. Un señor un poco atenuante y que busca que hagas cosas por él. Realmente no le presté mucha atención, me quedé con la mente en Rosita. No sé que es peor, que ella aparente o que yo piense eso de una albergada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario